Bienvenidos al blog Conectando semillas,

Este blog es una iniciativa del Equipo Esperi, formado por un grupo de profesionales (psiquiatras, psicólogos, educadores y trabajadores sociales) dedicados al cuidado de todos aquellos niños y jóvenes que presentan algún tipo de problema relacionado con la salud mental.

Nace con la ilusión de crear un espacio virtual en el que tanto los jóvenes y sus familias como los profesionales podamos compartir nuestros puntos de vista.

Por nuestra parte queremos poner a vuestra disposición material seleccionado que consideremos útil a la hora de prevenir, evaluar, abordar y/o afrontar los diferentes problemas de salud mental en la infancia y juventud.

Pero vosotros sois los auténticos protagonistas. Por eso os animamos a que compartáis aquí vuestras inquietudes, opiniones, experiencias, consejos, esperanzas, vuestros logros, vuestras metas,… para que desde aquí llegue a todos los jóvenes y familias que están pasando por circunstancias parecidas y que necesitan saber que no están solos y para que la sociedad en su conjunto se haga eco.

miércoles, 16 de enero de 2013

Abuelos: los educadores de nuestros hijos


En la mayor parte de las familias de ahora, donde tanto el padre como la madre trabajan, se encuentran con la dificultad de poder conciliar su vida familiar con la profesional. Se hallan ante una situación, en la que es imprescindible la ayuda de otras personas para cuidar de sus hijos mientras ellos están trabajando. Abuelos y abuelas asumen una gran parte de responsabilidad en el cuidado y educación de nietos y nietas.
Los abuelos son hoy una pieza fundamental en el funcionamiento familiar.  Se está reforzando su papel y ampliando notablemente sus responsabilidades. Según los datos recogidos  del Ministerio de Sanidad,  en España la mitad de los abuelos cuida de sus nietos a diario y el porcentaje sube hasta el 70% en los periodos de vacaciones escolares.  Muchos de  ellos dedican a sus nietos entre 6 y 7 horas diarias. La implicación en la educación de sus nietos es tal, que en  algunos colegios, las Ampas, se han convertido en Asociaciones  de Padres y Abuelos, al considerar que si son éstos los que se encargan de controlar los deberes de los nietos, acuden a las tutorías con sus profesores y escuchan a diario lo que sus nietos les cuentan  a la salida del colegio, deberán tener los mismos derechos en el centro escolar que los padres, y participar en la toma de decisiones.
Pero, ¿hasta dónde debe llegar la implicación de los abuelos? El límite en la aportación de los abuelos según exponen los diferentes profesionales está en tener en cuenta sus aspiraciones y capacidades, que encargarse de sus nietos sea una actividad placentera y no una carga.
En un estudio de la Universidad de Barcelona de Psicología, se expone que los abuelos en general, disfrutan y se sienten satisfechos de atender a sus nietos, aunque la respuesta depende de variables como:
-          La edad, ya que  a partir de los 70 años, empiezan a vivirlo como una carga.
-          Las expectativas  de ocio y tiempo libre soñado  que tenían para su jubilación.
-          El estado de salud.
-          De si se trata de cuidar  de uno o varios nietos
-          De la relación entre padres y abuelos
-          De las características del nieto.
Según exponen los gerontólogos,  cada vez se están dando más casos del síndrome del abuelo esclavo: es una persona sobrepasada, que no ve el cuidado de los nietos como algo placentero sino como una obligación que le provoca estrés, incapaz de manifestarlo, no se atreve a aquejarse a sus hijos por miedo a dañar o romper la relación. Este síndrome se da entre mujeres de gran fortaleza física y emocional, muy perfeccionistas, con un excesivo sentido del orden y la responsabilidad, que consideran gratificante el trato con sus nietos pero están agotadas y no confiesan su cansancio a hijos ni piden ayuda.
La clave para no abusar de los abuelos es una relación basada en el respeto mutuo entre padres e hijos, con una buena delimitación de funciones y un acuerdo sobre  los criterios  y normas para la educación de los niños. Ninguna de las partes debe desautorizar a la otra delante del niño ni dar órdenes de cómo debe ser educado el pequeño. Deberán establecer límites y ponerse de acuerdo en todo lo referente al pequeño.
Se debe destacar la unanimidad dada por los expertos en que el contacto abuelos-nietos es muy positivo mutuamente.  Destaquemos los aspectos positivos para los nietos:
-   Mimos: Los abuelos ofrecen cariño y ternura especial, que les hace sentirse queridos y seguros.
-      Compañeros de juegos y confidencias.
-     Historia: Dan a los nietos otra perspectiva del mundo, les hablan de la historia familiar, las tradiciones,…
-     Valores y estabilidad: Enseñan que no todo lo nuevo es bueno ni lo viejo es malo, asesoran, guían y dan estabilidad.
-  Amortiguación: Actúan de árbitros en los conflictos entra padres e hijos, especialmente en la adolescencia.
-      Ayuda en momentos de crisis como una enfermedad, una separación o problemas económicos.
A pesar del importante papel que los abuelos desarrollan, no están exentos de críticas. Se les suele decir que malcrían o sobreprotegen a los nietos. Puede que algo de esto sea cierto, pero, ¿sólo sobreprotegen los abuelos? Existen muchos niños mimados o que no tienen límites incorporados y en cuya educación no participan los abuelos   
 Para los mayores, el contacto con los nietos es positivo, porque les hace sentirse más vivos y útiles, les estimula y entretiene, se reducen sentimientos de soledad, aburrimiento y tristeza.

Fuentes: Ser padres. CRA Alta Ribagorza (Los abuelos y la educación de los niños). Guiadelniño.com. Abuelos para todos, dónde está el límite (lavanguardia.com)


jueves, 10 de enero de 2013

Padres comprometidos en la educación de sus hijos


Recordemos que los padres son los principales educadores de sus hijos, aunque no serán  la única influencia que tengan durante el desarrollo de  su personalidad. El colegio, su grupo de amigos y la comunidad,  dejarán  huella en la forma de ser del niño/a, pero sin duda la familia y el estilo educativo utilizado será el elemento clave.
No existen recetas mágicas a la hora de educar a los hijos, pero sí tenemos que tener presente unas claves básicas  que nos pueden facilitar esta tarea:
1.- Afecto y comunicación: establecer una buena comunicación con los hijos y hacer que se sientan queridos y cuidados.
2.- Normas y límites: supervisar su conducta y ponerles normas y límites ajustados a su edad.
3.- Autonomía: promover un comportamiento independiente y responsable.
Todos los padres son diferentes, sin embargo podemos agruparlos y diferenciarlos  principalmente en  cuatro estilos educativos o formas  de comportarse  con los hijos, pero esto no quiere decir que un padre o madre siempre se comporte de la misma manera con su hijo/a, sino que será la tendencia habitual.  El estilo educativo de los padres va a estar influido también por el tipo de relación que los padres mantienen con el hijo/a, la forma de ser del niño/a y  las diferentes situaciones.

La influencia del estilo educativo de los padres
   ¿Cómo influyen en sus hijos los padres fríos y autoritarios?

Este estilo de padres suelen ser controladores y muy rígidos, no muestran afecto. Pueden ser hostiles y degradantes. Como consecuencia pueden ocasionar a los hijos baja autoestima, que sean poco sociables, impulsivos, agresivos, obedientes o por el contrario rebeldes con poca tolerancia a la frustración.
  ¿Cómo influyen en sus hijos los padres permisivos?
Son padres cariñosos pero poco exigentes con sus hijos, les dan todos los mimos sin control ni normas, malos comunicadores, variables y desordenados.  Hijos “mimados”, es decir, con buena autoestima, afectuosos, vitales y alegres, pero inmaduros, poco motivados para la tarea y las normas escolares, controlan mal sus impulsos, desordenados o pasivos antes el esfuerzo.
    ¿Cómo influyen en sus hijos los padres con estilo indiferente?

     Este es el estilo que más puede perjudicar a los hijos, y acarrear muchos problemas conductuales y emocionales.  Si no supervisas la conducta de tu hijo/a, no le muestras cariño ni hablas con él, puede pensar que no le importas y que no es querido. Son niños con baja autoestima, poco interés por la escuela y con conductas de riesgo.
    ¿Cómo influyen en sus hijos los padres con estilo democrático?
    Estos padres suelen implicarse más en la educación de sus hijos, son afectuosos y comunicativos. Al mismo tiempo que estimulan, exigen y ponen límites a sus hijos. Suelen dar hijos con buena autoestima y competentes socialmente, autónomos y motivados por las tareas, capaces de encontrar recompensas a largo plazo, con autocontrol y empatía, maduros para su edad.

No existen fórmulas que sirvan para todos los hijos ni para todas las situaciones, por lo que el estilo educativo de los padres debe mostrar cierta flexibilidad. De todos, el democrático  ha demostrado ser el que aporta más beneficios en la educación de los hijos/as. Se sentirán queridos y apoyados y sabrán que puede contar contigo cuando lo necesiten. Al mismo tiempo tendrán claro que no pueden hacer lo que quieran, que existen límites y normas. Esto hará que tengan una alta autoestima, un buen comportamiento y una actitud responsable hacia los otros.

(Fuentes: Padres comprometidos - Staff of the Child Study Center- Fundación Alcalainova, Estilos educativos de padres y madres, Pilar Fernández Beato)

viernes, 21 de diciembre de 2012

EL RIESGO DE LA SOBREPROTECCIÓN A LOS HIJOS



La sobreprotección es una consecuencia negativa en la búsqueda de lo mejor para nuestro hijo. La mayoría de los padres en algún momento han sobreprotegido a sus hijos, esto es algo normal en la condición humana, pero si este comportamiento se convierte en pauta rutinaria en la educación,  nos encontramos ante un problema que debemos afrontar responsablemente.

Cada vez estamos apreciando más familias con un estilo educativo sobreprotector sobre sus hijos. La mayor parte no son conscientes de ello, piensan que están haciendo lo correcto, y se esfuerzan al máximo para que sus hijos sean felices, sin ser conscientes de las consecuencias que este comportamiento tendrá en sus hijos más adelante. El resultado de una sobreprotección es la inseguridad y será en la adolescencia  cuando empiecen a aparecer comportamientos que muestren malestar en el hijo/a.  Son padres incapaces de reconocer que su estilo educativo ha podido influir en esta situación.

Los padres sobreprotectores son aquellos que se sienten totalmente responsables de lo que pueda ocurrirle a su hijo/a, estando constantemente pendientes de sus movimientos. Son padres que cuando sus hijos llegan a la adolescencia, continúan intentando controlar todos sus comportamientos, entradas y salidas, lo que hacen, no dejan que sus hijos disfruten de muchas cosas de la vida por haberles fomentado miedos,…
Posibles efectos de la sobreprotección a los hijos.  Practicando este estilo educativo, aumentamos la posibilidad de que nuestros hijos sufran alguna de las siguientes consecuencias:
- Timidez y dependencia excesiva
- Dificultad para tomar decisiones por sí mismo, falta de confianza e iniciativa.
- Búsqueda de la seguridad en otros (ha aprendido a que otros resuelvan los problemas)
- “Tiran pronto la toalla”
- Poco desarrollo de  las habilidades sociales
- No asumen la responsabilidad de sus actos ya que están acostumbrados a que sean los padres los 
que las asuman.
- Retrasos o dificultades en el aprendizaje
- En muchos casos, acaban desarrollando una depresión a consecuencia de su baja autoestima y 
autoconcepto, y de sus dificultades para resolver problemas en su día a día.

Algunos consejos prácticos. ¡Hagamos niños fuertes y seguros!
- Ayudemos a que sean capaces de tomar decisiones con criterio y asumiendo consecuencias.
- Tratemos de aumentar su autonomía y darles cierto grado de libertad y responsabilidad, según su 
grado de madurez, así conseguiremos que sean personas independientes y seguras.
- Tienen que existir unos límites claros en casa y no darle todo lo que pidan.
- Hay que exigirles ciertas tareas, obligaciones o responsabilidades
- Hay que dejarles que se enfrenten a las dificultades y a los problemas para que puedan encontrar 
alternativas por sí mismos.
- Debemos ayudarle cuando lo necesite, pero no solucionarle los problemas.


Fuentes: Amabel psicología, Escuelas infantiles Kimba, psicoglobalia.






jueves, 13 de diciembre de 2012

UNOS REYES MAGOS RESPONSABLES

Es un hecho, por aquí ya huele a Navidad y los más pequeños están preparando su carta a los Reyes Magos. Este año, el gasto medio en juguetes por niño será de 70 euros. Con frecuencia nos encontrarnos con largas listas de juguetes y muchos de éstos no adecuados para su edad o madurez.  Como padres responsables, debemos utilizar un criterio adecuado. Para muchos resulta complicado educar a sus hijos en una sociedad tan consumista como la nuestra, aparecen sentimientos de culpa si no les damos lo que nos piden. Como adultos tenemos que ayudarles a tolerar adecuadamente dicha frustración, y la manera es saber decir que no. Nos costará, pues sabemos que el niño se quejará, se enfadará o cogerá una rabieta. Realmente lo que estamos haciendo es  educarle y permitirle madurar. Los niños deben aprender a convivir con la frustración de no conseguir lo que desean siempre, y nuestra responsabilidad será ayudarles a gestionar este sentimiento, razonando de manera concisa y clara, sin entrar en largas explicaciones ni negociaciones con el niño.

Algunos consejos a la hora de hacer la lista de los Reyes Magos:
1.- Hay que concienciar al niño de que los Reyes Magos no podrán traerle todos los juguetes que desea, adaptando el mensaje a la edad.
2.- Escribe con el niño la carta a los Reyes Magos, ayudándole a elegir uno o dos regalos que él considere importantes.
2.- El número de juguetes que reciben los niños debe ser razonable. Así haremos que nuestros hijos valoren lo recibido.
3.- La publicidad no es la mejor consejera. Los niños se ven muy influidos por los juguetes que aparecen anunciados permanentemente en TV. Éstos no tienen porqué ser los mejores, ni tan siquiera gustarles más.
4.- Evita juegos que promuevan la violencia y busca juegos que fomenten la imaginación y la creatividad. Regala cuentos y libros
¿Qué tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir los regalos?
1.- Trata de encontrar equilibrio entre aprendizaje y la diversión, eligiendo juguetes que motiven su interés, curiosidad y estimulen, pero que también diviertan.
2.- Prestar atención a las recomendaciones de edad, tipología de juguete y personalidad del niño.
3.- Evita regalar juguetes que inciten a la violencia, el racismo o el clasismo.
4.- Que en su elaboración se haya respetado lo máximo posible el medio ambiente y que sea seguro.
5.- La madurez  y la habilidad mental, así como la fuerza física del niño.
6.- Los gustos del  niño.
7.- Opta por aquellos juegos educativos o que estimulen sus capacidades y habilidades creativas. Tres de cada cuatro consumidores afirman que comprará especialmente juguetes educativos para sus hijos. La segunda opción más demandada son las manualidades (37%), videojuegos (25%), juguetes para hacer deporte (22%) y muñecas y peluches (20%).


Diferentes variables serán las que den sentido a estas fiestas navideñas, pero será muy importante que demos ejemplo a nuestros hijos, y que con ellos adquiramos un hábito de consumo responsable.

Referencias: "La Generación Interactiva en España. Niños y adolescentes ante las Pantallas" por Xavier Bringué y Charo Sádaba. Ed. Ariel - Fundación Telefónica. Redacción aprendemás.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

QUEREMOS SER UNOS PADRES CONSCIENTES II


LA COMUNICACIÓN

La comunicación es la piedra angular que sustenta la construcción de unas relaciones sólidas con nuestros hijos. Pero esa clase de comunicación implica la conciencia de las propias emociones, la capacidad para compartirlas respetuosamente con los demás y la comprensión empática de  las emociones de nuestros hijos.

La capacidad de los padres para comunicar sus emociones contribuye a que los niños desarrollen vitalidad y empatía, cualidades que son muy importantes para relacionarse socialmente de forma adecuada el resto de la vida. El cuidado de las  relaciones implica compartir y ampliar las emociones positivas y tranquilizadoras y reducir las emociones negativas.


Imagine que su hijo está jugando en el patio y entra en la casa muy excitado porque ha recogido unos escarabajos de colores en un pequeño bote de cristal.
-          Mira, mamá, mira lo que he encontrado, ¿no son bonitos?
-          Saca esos bichos repugnantes de aquí ahora mismo -le reprende la madre severamente porque todo lo que ve es la posibilidad de que los insectos acaben escapándose por la casa.
-          Pero, mamá, si ni siquiera los has visto. Mira el color verde brillante de sus alas -dice su hijo en tono de protesta. Pero la mirada de la madre permanece fija en el tarro y, tomando a su hijo por el brazo, lo lleva hacia la puerta, mientras le dice:
-          Los insectos viven afuera y deben quedarse allí.

En esta situación, la experiencia emocional del niño acaba siendo completamente anulada. Su alegría y su placer no son compartidos y, probablemente, acabe completamente confundido sobre el significado y el valor de su experiencia. Se siente "bueno" y excitado por su descubrimiento y entra en la casa para compartir esos sentimientos. Pero, en su lugar, recibe la respuesta de que ha sido "malo".
Una conexión emocional significativa por parte de la madre habría valorado adecuadamente la experiencia del pequeño y habría participado de la emoción de su descubrimiento. Eso no quiere decir que tengamos que convivir con insectos merodeando por la casa sino, sencillamente, que es importante que sintonicemos o resonemos con la experiencia emocional de nuestros hijos en lugar de limitarnos a reprimir su conducta externa.
Sintonizar con las emociones de nuestros hijos puede requerir que descendamos a su nivel, manteniendo una postura abierta y receptiva, mirando lo que nos traen para mostrarnos y expresando curiosidad y entusiasmo en nuestro tono de voz:
-           "iDéjame verlos! ¡Caramba, qué colores tan bonitos! Gracias por enseñármelos. ¿Dónde los has encontrado? Aunque me parece que serían más felices viviendo afuera".

Esa actitud no sólo refuerza la relación materno-filial sino que el niño también siente su yo fortalecido porque percibe que sus ideas y sus emociones son valoradas por la madre.

Cuando los padres resuenan con las emociones sus hijos, la experiencia que éstos tienen de sí mismos es que son "buenos". Las conexiones emocionales aportan un sentido de valor al niño y determinan la comprensión que tiene tanto de sus padres como de sí mismo.

FUENTE: Libro"SER PADRES CONSCIENTES". Autores: Daniel J. Siegel, Mary Hartzell

martes, 27 de noviembre de 2012

¿CÓMO INCULCAR LA RESPONSABILIDAD DESDE PEQUEÑOS II?


En los primeros años de la vida del niño la responsabilidad tiene que ir asociada al juego y, paulatinamente, se irá incorporando a otras actividades menos placenteras, hasta dar paso a la obligación. Este aprendizaje se produce por imitación y requiere exigencias, expectativas claras y tiempo de dedicación.
Todos los niños y niñas necesitan un equilibrio entre juego y trabajo; el cuidado de uno mismo y las tareas del hogar pueden servir para que se ejercite en unas responsabilidades concretas.
Debéis estar convencidos de que vais a conseguir educar a vuestros hijos/as en los aspectos que os proponéis y de que confiáis en sus posibilidades.


¿Qué hacer antes de encomendar a los hijos una tarea?
  • Tener muy claras las responsabilidades de cada miembro de la familia e incluso escribirlas en un mural.
  • Cada uno debe saber qué tiene que hacer, cómo y cuándo debe hacerlo para que se responsabilice.
  • Las personas adultas han de estar de acuerdo en qué responsabilidades se les van a exigir. La incoherencia, es decir, la discrepancia entre lo que exigen o permiten unos u otros miembros de la familia, favorece el incumplimiento de las tareas así como su justificación para no hacerlas.
  • No exigir a los hijos lo que no nos exigimos a nosotros mismos.
  • Antes de exigir o proponer una tarea comprobar si cuenta con un espacio adecuado, tiempo disponible y si sabe hacerlo mínimamente.
  • La paciencia y tolerancia son imprescindibles no siempre podrán realizar una tarea perfecta, pueden equivocarse y eso les ayudará en su proceso de aprendizaje.
¿Qué hacer en el momento de encomendar una tarea?
  • Mostrarle confianza, hacerle sentirse capaz de realizarla bien y darle seguridad: "Hoy te vas a vestir solo y sé que lo vas a hacer bien."
  • Explicar con claridad y con pocas palabras qué deseamos que haga y comprobar que lo ha entendido bien.
  • Evitar mensajes como: "Lo voy a hacer yo porque lo haces todo mal." Porque eliminamos la motivación que pudiera tener, anulamos sus esfuerzos por mejorar y se resiente su autoestima.
¿Qué hacer una vez empezada la tarea?
  • Nunca hagas tú lo que tu hijo/a es capaz de hacer por sí solo/a. Te equivocas si piensas que le ayudas facilitándole la tarea para evitarle un mal rato.
  • Observa las posibilidades y grado de evolución de tu hijo/a y vete adecuando el grado de exigencia y el tipo de responsabilidad a su crecimiento.
  • Conviene permanecer atentos al desarrollo de la tarea y proporcionarle pequeñas ayudas en el momento preciso.
  • Las tareas largas y complejas es preciso dividirlas en pequeños pasos y permitirle hacer una parte, la que pueda realizar por sí solo/a. Por ejemplo, para enseñarle a vestirse se le enseña primero a quitarse la ropa; más tarde puede subirse los pantalones, ponerse los calcetines, etc. y finalmente llegará a vestirse solo.
  • En ocasiones conviene proponer que elija entre dos opciones: juegos (parchís o naipes), ropa (falda o pantalón), ocio (fútbol o paseo) para que aprenda a tomar decisiones. Cuando se elige, hay un compromiso y un riesgo: el compromiso de experimentar lo que elige y el riesgo de equivocarse. De este modo, el niño/a aprende a tolerar la frustración y a asumir las consecuencias de lo que realiza.
  • No permitas que abandone la tarea elegida porque así favoreces su inconstancia y puede adoptar conductas caprichosas e impulsivas.
  • Cuando le mandes una tarea o des una orden, comprueba que ha entendido lo que se espera de él y no repitas la orden. Si siempre la repites, se acostumbra y no presta atención. Es conveniente fijar de antemano que las órdenes no se van a repetir y que, si no está atento, deberá asumir las consecuencias.
¿Qué hacer una vez acabada la tarea?
  • Controla en qué grado y modo ha cumplido la tarea.
  • En caso de incumplimiento por olvido, deberá asumir las consecuencias.
  • Valora lo que ha hecho, exprésaselo con muestras de afecto y muestra tu satisfacción por su colaboración en el buen funcionamiento de la familia.
  • Si la tarea no se ha finalizado o no está bien hecha, ante todo y en primer lugar, valora su actitud, destaca los aspectos positivos e indícale en qué puede mejorar.
  • Dale muestras de confianza, permítele que pueda rectificar y anímale a que lo intente de nuevo.
¿Por qué se niega a realizar una tarea y qué hacer al respecto?
  • Por no haber sufrido habitualmente las consecuencias negativas de una conducta irresponsable (por ejemplo, pasar hambre cuando no ha llevado el bocadillo, llegar tarde al colegio por perder el autobús, etc). Para aprender de los errores u olvidos, es conveniente que no se impida que el hijo/a padezca las consecuencias naturales de sus decisiones.
  • Porque las amenazas o castigos habitualmente no se llevan a cabo. Antes de expresar una amenaza o castigo conviene pensar si se puede llevar a cabo y si es adecuada o proporcionada.
  • Porque el niño/a se manifiesta incompetente diciendo: "no sé" o "no puedo". Los padres considerarán si es real esa incapacidad y le animarán a que realice la tarea, ayudándole si es necesario.
  • Porque da excusas para no hacer algo. Conviene desmontar la excusa dando razones con actitud serena.
  • Porque se está rebelando diciendo "no quiero". Puede tratarse de un proceso de desarrollo personal en el que el oposicionismo es un medio para forjar la personalidad. Si se dan ocasiones y oportunidades para dialogar, es probable que no se llegue a esos extremos. En cualquier caso, conviene actuar con serenidad para no crear tensión en el momento, y coherencia para mostrarle claramente las consecuencias de su acción y no ahorrárselas. En esto deben mantenerse firmes padre y madre.
FUENTE: Desarrollo de conductas responsables de 3 a 12 años. Gobierno de Navarra.

jueves, 22 de noviembre de 2012

EL MÓVIL ENTRE LOS ADOLESCENTES. CUANDO DE SU USO SE HACE UN PROBLEMA



El uso del teléfono móvil está provocando nuevos estilos de relación entre los jóvenes. Al mismo ritmo que aumenta el consumo de estos dispositivos, aumentan los problemas en el uso intensivo y  dependencia a los mismos. Actualmente el uso más habitual entre los adolescentes es el de la mensajería instantánea (como WhatsApp) y el acceso a las Redes Sociales mediante los móviles. Si a esto le añadimos que pueden hacer fotos y vídeos y compartirlos en el mismo momento mediante la Red, los nuevos teléfonos móviles se convierten en una herramienta completísima, pero con sus riesgos también.
Está aceptado entre los adolescentes el móvil como un símbolo de estatus, aspecto que provoca sentimientos negativos y problemas de autoestima en los que no tienen móvil y en los que no reciben tantos sms, WhatsApps o llamadas como sus compañeros.
Las investigaciones muestran que empiezan a usar el móvil entre los 8 y los 12 años. El 97’7% de los adolescentes españoles entre 12 y 17 años tiene un teléfono móvil (estudio de la Universidad Camilo José Cela). Las familias (42’1%) son las principales impulsoras en la compra del móvil, y eso tiene que ver con el sentimiento de seguridad. Otros datos para reflexionar son los que refleja el Informe del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid: el 9% de los jóvenes reciben imágenes pornográficas, el 19% reconoce que ha  enviado mensajes amenazantes, el 18% se ha sentido acosado, el 68%  recibe mensajes no solicitados y chatea con gente que no conoce por el móvil.
¿Puede llegar a ser el uso del móvil adictivo entre los jóvenes?
El uso del teléfono móvil puede llegar a generar modificaciones en el estado del ánimo, ansiedad, irritabilidad si no es posible realizar la conducta deseada, sentimiento de inseguridad, miedo a salir sin él, efectos en el sueño debido a su uso descontrolado hasta altas horas de la noche.
Estos datos sugieren que el abuso del móvil, podría ser considerado una conducta adictiva ya que modifica la conducta, interfiere en la vida cotidiana (social, escolar, familiar y personal del joven) y si no se puede realizar la conducta  deseada se experimentan consecuencias negativas.
Signos de alarma para la detección de  una posible adicción al móvil entre los adolescentes:
·         Uso excesivo del móvil
·         Necesidad de estar a la última en los terminales
·         Mentiras dentro de la familia sobre el uso del móvil
·         Disminución del rendimiento escolar
·         Uso del móvil en todo momento, sin importar si está en clase, comida, haciendo deporte,…
·         Disminución de la comunicación con el resto de la familia
·         Gasto excesivo de la factura del móvil a causa de la descarga de juegos, videos,…
·         Intranquilidad o irritabilidad cuando no se puede hablar por el móvil
·        Sacrificio de alguna actividad social, escolar o recreativa para poder jugar o hablar por el móvil
·         Se continúa jugando a pesar de las prohibiciones parentales o escolares

Perfil del adolescente adicto al móvil. Hablaríamos de adolescentes con baja autoestima, que necesitan más la aprobación de los demás y apoyarse en los demás. Por otro lado podemos encontrar a un perfil diferente, el joven muy extrovertido, con grandes círculos de amigos y redes sociales, elevada necesidad social y buscador de sensaciones nuevas. Impulsivo, con falta de capacidad para reflexionar sobre las consecuencias negativas de las acciones, con tendencia a buscar nuevas sensaciones mediante actividades excitantes.
A continuación presentaremos pautas para evitar el mal uso del móvil entre los adolescentes.
Fuentes: Guía para padres con hijos en Educación Secundaria sobre el uso saludable de las nuevas tecnologías (Obra Social Caja Madrid),  XII Congreso Virtual de Psiquiatria.com “El teléfono móvil: cuando el uso se convierte en un problema. Pautas de detección e intervención”. La telefonía móvil en la infancia y adolescencia (Oficina del defensor del Menor de la Comunidad de Madrid).