Bienvenidos al blog Conectando semillas,

Este blog es una iniciativa del Equipo Esperi, formado por un grupo de profesionales (psiquiatras, psicólogos, educadores y trabajadores sociales) dedicados al cuidado de todos aquellos niños y jóvenes que presentan algún tipo de problema relacionado con la salud mental.

Nace con la ilusión de crear un espacio virtual en el que tanto los jóvenes y sus familias como los profesionales podamos compartir nuestros puntos de vista.

Por nuestra parte queremos poner a vuestra disposición material seleccionado que consideremos útil a la hora de prevenir, evaluar, abordar y/o afrontar los diferentes problemas de salud mental en la infancia y juventud.

Pero vosotros sois los auténticos protagonistas. Por eso os animamos a que compartáis aquí vuestras inquietudes, opiniones, experiencias, consejos, esperanzas, vuestros logros, vuestras metas,… para que desde aquí llegue a todos los jóvenes y familias que están pasando por circunstancias parecidas y que necesitan saber que no están solos y para que la sociedad en su conjunto se haga eco.

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lunes, 1 de abril de 2013

2 DE ABRIL. CELEBRAMOS EL DÍA MUNDIAL DE CONCIENCIACIÓN SOBRE EL AUTISMO


Mañana día 2 de abril, celebraremos el “Día Mundial de Concienciación sobre el autismo”, fecha de especial significado para las personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) y sus familias. El objetivo será informar, concienciar y sensibilizar a la población al respecto de todo lo relativo a los TEA.


El Autismo es una discapacidad descrita por primera vez en el siglo XX en plena Segunda Guerra Mundial, identificando a grupos de niños que no se relacionaban con sus familiares y con el resto de la sociedad, que se obsesionaban con rutinas y con temas específicos.
El propósito de los profesionales del Equipo Esperi es acercarnos a la realidad por la que pasan los niños con un diagnóstico de TEA y sus familias. Para aquellos que estén menos familiarizados, os explicamos que el autismo es una alteración que se da en el neurodesarrollo y que afecta a las competencias sociales, comunicativas, lingüísticas y cognitivas. El autismo es un trastorno del que cada vez se detectan más casos y más precozmente. Los estudios epidemiológicos de prevalencia del Autismo puro están en 1 caso por cada 1000 personas.

Para conocer las vivencias de los niños con Autismo, vamos a identificar aquello que nos pedirían para poder entenderles mejor:

1. Necesito un mundo estructurado y predecible, que sea posible anticipar lo que va a suceder.
2. Utiliza señales claras; no emplees en exceso el lenguaje; usa gestos evidentes para que pueda entender.
3. Evita, sobre todo al principio, los ambientes bulliciosos, caóticos, excesivamente complejos e híper estimulantes.
4. Dirígeme, no esperes a mis iniciativas para establecer interacciones; procura que éstas sean claras, contingentes, comprensibles, etc.
5. No confíes demasiado en mi aspecto; puedo ser diferente sin parecerlo; evalúa objetivamente mis verdaderas capacidades y actúa en consecuencia.
6. Es fundamental que me proporciones medios para comunicarme; pueden ser gestos, signos y no necesariamente palabras.
7. Para tratar de evaluarme o enseñarme, tienes que ser capaz, primero de compartir el placer conmigo.  Puedo jugar y compartir el placer con las personas.  
8. Muéstrame en todo lo posible el sentido de lo que me pides que haga.
9. Proporciona a mi conducta consecuencias contingentes y claras.
10. No respetes mi soledad; procura atraerme con suavidad a las interacciones con las personas, y ayúdame a participar en ellas.
11. No me planees siempre las mismas tareas, ni me obligues a hacer las mismas actividades, el autista soy yo, no tú.
12. Mis alteraciones de conducta no son contra ti, ya que tengo un problema de intenciones; no interpretes que tengo malas intenciones.
13. Para ayudarme tienes que analizar cuidadosamente mis motivaciones espontáneas, en contra de lo que pueda parecer, me gustan las interacciones cuya lógica puedo percibir; aquellas que son estructuradas, contingentes y claras; hay muchas cosas que me gustan, estúdialas primero.
14. Lo que hago no es absurdo, aunque no sea necesariamente positivo.  Procura comprender la lógica, incluso de mis conductas más extrañas.
15. Enfoca la educación y el tratamiento en términos positivos; por ejemplo, la manera de extinguir las conductas disfuncionales (autoagresiones, rabietas, conductas destructivas) es sustituirlas por otras funcionales.
16. Ponme límites, no permitas que dedique días enteros a mis estereotipias rituales o alteraciones de la conducta.  Los límites que negociamos me ayudan a saber que existes y que existo.
17. En general no interpretes que no quiero, sino que no puedo.
18. Si quieres que aprenda, tienes que proporcionarme experiencias de aprendizaje, es necesario que adaptes los objetivos y procedimientos de enseñanza a mi nivel de desarrollo y me proporciones ayuda suficiente para hacer con éxito las tareas que me pides.
19. Pero evita las ayudas excesivas; toda ayuda de más es contraproducente, porque me hace depender de la ayuda, más que de los estímulos relevantes y me quita la posibilidad de aprender.
20. Por ahora mi problema se mejora sobre todo con la educación.  Procura evitar excesos farmacológicos o una administración crónica de neurolépticos; consulta al médico con alguna frecuencia, si recibo medicación.
21. No me compares constantemente con los niños normales.  Mi desarrollo sigue caminos distintos y quizás más lentos.  

Fuentes: www.fespau.es,  http://www.centroleokanner.cl/que_pide_un_autista.htm Un niño con autismo en la familia (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales). Texto del profesor Ángel Riviere (Asesor de Apna-España)

jueves, 28 de febrero de 2013

INFLUENCIA DE LA CRISIS ECONÓMICA EN LA SALUD MENTAL DE LOS MENORES ESPAÑOLES


El desempleo de los padres es una de las situaciones más asociadas a la pobreza y con una marca  directa en la familia. Los niños no son ajenos. Sufren la crisis en los hogares cuando sus padres se quedan sin trabajo y sin ingresos, cuando ellos y sus familias son desahuciados, cuando debido a la reducción de los ingresos familiares se empobrece la calidad de su alimentación, dejan de hacer actividades que llevaban años realizando (extraescolares), se reduce el gasto educativo, en deporte, ocio,… y especialmente tenemos que destacar la tensión que aparece en la familia ante la nueva situación, afectando a las relaciones de todos sus miembros.
Esta semana los profesionales del Equipo Esperi de la Fundación Internacional O’Belén, queremos hacernos eco sobre el segundo informe de “La infancia en España 2012-2013” de UNICEF, donde se analiza la relación que está teniendo la actual crisis económica  en la salud de la infancia. Queremos aportar algunos consejos para esas familias que están pasando por una situación difícil.

¿Cómo viven los niños las consecuencias de la crisis?
Los niños están siendo conscientes de lo que pasa en las familias, y aunque la forma en que se filtra es distinta en cada hogar, sí se aprecian elementos comunes:
- Los niños perciben y en ocasiones sufren el incremento del estrés de los padres. Los niños lo escuchan todo, los diálogos de lo que pasa en casa, el padre o la madre cuando pierde el trabajo, que no se llega económicamente a fin de mes. Aunque son cosas que se intentan esconder, un niño de 7 u 8 años capta perfectamente lo que sucede.
- Muchos niños se sienten culpables de la situación creada, que les genera miedo e inseguridad. Explíquele que esta situación no es su culpa de ningún miembro de la familia.
- A veces en casa, los roles de los adultos cambian respecto a los hijos, por ejemplo cuando uno de los padres pierde el empleo y asume las responsabilidades domésticas y el cuidado de hijos.
- Se incrementa el nivel de tensión en las relaciones intrafamiliares, afectando a los más pequeños.
-  Los periodos de crisis están asociados  al incremento de enfermedades mentales, y también al consumo de drogas y alcohol de los progenitores.
- Se modifican las expectativas de los propios hijos y de los padres sobre su futuro.

Actualmente en España, uno de cada cuatro menores vive bajo el umbral de la pobreza, según el informe “El impacto de la crisis en los niños de Unicef”. Los niños y niñas ya son en España el grupo de edad más pobre de la población. La actual situación económica tiene consecuencias directas en la calidad de vida de los niños y también sobre su salud física y psicológica actual y futura.
Así desde el Servicio de Psiquiatría del Niño y Adolescente del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, se alerta que la actual crisis  puede dejar “secuelas” en la salud mental de los niños y afectará  a su comportamiento de adulto.
 El problema en muchos casos es que no se les hace partícipe de la situación, sino que son sujetos pasivos de las malas noticias. Esto hace que se puedan sentir excluidos e incluso culpables de lo que está sucediendo, de que sus padres estén tristes o angustiados por no llegar a fin de mes. Es recomendable que siempre que se pueda y en la medida de la capacidad del niño, se cuente con ellos y se le comuniquen las cosas, porque el hecho de formar parte de la unidad familiar es para ellos muy importante. No hacerlo podría ocasionar dificultad para relacionarse, baja autoestima, una menor empatía o desconfianza.
Evite sobrecargar a los niños mayores con demasiados detalles o preocupaciones que podrían asustarlos. Dele explicaciones breves  y sea claro  con respecto a los cambios que sufrió el presupuesto familiar.
Aprenda a decir que no. A veces los padres dicen que sí a los hijos antes de pensar cómo harán para afrontar un nuevo gasto.
Hable acerca de los cambios que van a ocurrir en el hogar de manera sencilla.
Mantenga la comunicación, el amor y el humor, aunque sean momentos duros.


Referencias: Informe “Impacto de la crisis en los niños” de UNICEF. lainformacion.com. Cómo hablar con tus hijos acerca de la pérdida de empleo (Dra. Helan Duch)

jueves, 31 de enero de 2013

LA REALIDAD VIRTUAL AYUDA EN LA DETECCIÓN DEL TDAH (AULA NESPLORA)


Un 7% de los niños españoles sufren TDAH,  diagnosticados el 2’5% y sólo uno de cada siete niños diagnosticados está en tratamiento, según ha indicado recientemente el doctor M. Fernández.

Muchos adolescentes  con TDAH viven sin un diagnóstico y tratamiento porque sus padres y profesores confunden su conducta con la rebeldía e impulsividad propias de la adolescencia. Son víctimas de constantes reproches y experimentan por ello un profundo malestar. La imposibilidad de modificar su conducta tiene como consecuencia una baja autoestima y frustración.

Desde el Equipo Esperi queremos hacernos eco de la iniciativa llevada a cabo por  el doctor M.Fernandez, en donde el uso de las nuevas tecnologías se convierte en el principal aliado para la medicina. Hablamos de AULA, un test de evaluación que emplea la realidad virtual para facilitar el diagnóstico del tratamiento por Déficit de Atención con/sin Hiperactividad (TADH).

Mediante el uso de una gafas 3D, el niño se introduce en una clase virtual con su correspondiente profesor. Deberá realizar una tarea, pero estará expuesto a diferentes estímulos, compañeros virtuales que le hablan, para medir su tendencia a la distracción,... Aporta datos sobre la actividad motora gracias a un sensor de movimiento, y sobre la atención visual y auditiva por separado.

El test no diagnostica TDH, pero aporta muy buena información a los especialistas, para el diagnóstico final.

Gracias a la realidad virtual, se consigue que el test sea mucho más atractivo, facilitando la participación del niño/a, que lo percibe como un juego y permite que los pequeños finalicen la prueba.

Este tipo de iniciativas, permitirán una detección y un tratamiento precoz, evitando así la mayoría de los riesgos y problemas derivados como el fracaso escolar

Referencia: ComunidadTDAH, aulanesplora.com

miércoles, 16 de enero de 2013

Abuelos: los educadores de nuestros hijos


En la mayor parte de las familias de ahora, donde tanto el padre como la madre trabajan, se encuentran con la dificultad de poder conciliar su vida familiar con la profesional. Se hallan ante una situación, en la que es imprescindible la ayuda de otras personas para cuidar de sus hijos mientras ellos están trabajando. Abuelos y abuelas asumen una gran parte de responsabilidad en el cuidado y educación de nietos y nietas.
Los abuelos son hoy una pieza fundamental en el funcionamiento familiar.  Se está reforzando su papel y ampliando notablemente sus responsabilidades. Según los datos recogidos  del Ministerio de Sanidad,  en España la mitad de los abuelos cuida de sus nietos a diario y el porcentaje sube hasta el 70% en los periodos de vacaciones escolares.  Muchos de  ellos dedican a sus nietos entre 6 y 7 horas diarias. La implicación en la educación de sus nietos es tal, que en  algunos colegios, las Ampas, se han convertido en Asociaciones  de Padres y Abuelos, al considerar que si son éstos los que se encargan de controlar los deberes de los nietos, acuden a las tutorías con sus profesores y escuchan a diario lo que sus nietos les cuentan  a la salida del colegio, deberán tener los mismos derechos en el centro escolar que los padres, y participar en la toma de decisiones.
Pero, ¿hasta dónde debe llegar la implicación de los abuelos? El límite en la aportación de los abuelos según exponen los diferentes profesionales está en tener en cuenta sus aspiraciones y capacidades, que encargarse de sus nietos sea una actividad placentera y no una carga.
En un estudio de la Universidad de Barcelona de Psicología, se expone que los abuelos en general, disfrutan y se sienten satisfechos de atender a sus nietos, aunque la respuesta depende de variables como:
-          La edad, ya que  a partir de los 70 años, empiezan a vivirlo como una carga.
-          Las expectativas  de ocio y tiempo libre soñado  que tenían para su jubilación.
-          El estado de salud.
-          De si se trata de cuidar  de uno o varios nietos
-          De la relación entre padres y abuelos
-          De las características del nieto.
Según exponen los gerontólogos,  cada vez se están dando más casos del síndrome del abuelo esclavo: es una persona sobrepasada, que no ve el cuidado de los nietos como algo placentero sino como una obligación que le provoca estrés, incapaz de manifestarlo, no se atreve a aquejarse a sus hijos por miedo a dañar o romper la relación. Este síndrome se da entre mujeres de gran fortaleza física y emocional, muy perfeccionistas, con un excesivo sentido del orden y la responsabilidad, que consideran gratificante el trato con sus nietos pero están agotadas y no confiesan su cansancio a hijos ni piden ayuda.
La clave para no abusar de los abuelos es una relación basada en el respeto mutuo entre padres e hijos, con una buena delimitación de funciones y un acuerdo sobre  los criterios  y normas para la educación de los niños. Ninguna de las partes debe desautorizar a la otra delante del niño ni dar órdenes de cómo debe ser educado el pequeño. Deberán establecer límites y ponerse de acuerdo en todo lo referente al pequeño.
Se debe destacar la unanimidad dada por los expertos en que el contacto abuelos-nietos es muy positivo mutuamente.  Destaquemos los aspectos positivos para los nietos:
-   Mimos: Los abuelos ofrecen cariño y ternura especial, que les hace sentirse queridos y seguros.
-      Compañeros de juegos y confidencias.
-     Historia: Dan a los nietos otra perspectiva del mundo, les hablan de la historia familiar, las tradiciones,…
-     Valores y estabilidad: Enseñan que no todo lo nuevo es bueno ni lo viejo es malo, asesoran, guían y dan estabilidad.
-  Amortiguación: Actúan de árbitros en los conflictos entra padres e hijos, especialmente en la adolescencia.
-      Ayuda en momentos de crisis como una enfermedad, una separación o problemas económicos.
A pesar del importante papel que los abuelos desarrollan, no están exentos de críticas. Se les suele decir que malcrían o sobreprotegen a los nietos. Puede que algo de esto sea cierto, pero, ¿sólo sobreprotegen los abuelos? Existen muchos niños mimados o que no tienen límites incorporados y en cuya educación no participan los abuelos   
 Para los mayores, el contacto con los nietos es positivo, porque les hace sentirse más vivos y útiles, les estimula y entretiene, se reducen sentimientos de soledad, aburrimiento y tristeza.

Fuentes: Ser padres. CRA Alta Ribagorza (Los abuelos y la educación de los niños). Guiadelniño.com. Abuelos para todos, dónde está el límite (lavanguardia.com)


jueves, 13 de diciembre de 2012

UNOS REYES MAGOS RESPONSABLES

Es un hecho, por aquí ya huele a Navidad y los más pequeños están preparando su carta a los Reyes Magos. Este año, el gasto medio en juguetes por niño será de 70 euros. Con frecuencia nos encontrarnos con largas listas de juguetes y muchos de éstos no adecuados para su edad o madurez.  Como padres responsables, debemos utilizar un criterio adecuado. Para muchos resulta complicado educar a sus hijos en una sociedad tan consumista como la nuestra, aparecen sentimientos de culpa si no les damos lo que nos piden. Como adultos tenemos que ayudarles a tolerar adecuadamente dicha frustración, y la manera es saber decir que no. Nos costará, pues sabemos que el niño se quejará, se enfadará o cogerá una rabieta. Realmente lo que estamos haciendo es  educarle y permitirle madurar. Los niños deben aprender a convivir con la frustración de no conseguir lo que desean siempre, y nuestra responsabilidad será ayudarles a gestionar este sentimiento, razonando de manera concisa y clara, sin entrar en largas explicaciones ni negociaciones con el niño.

Algunos consejos a la hora de hacer la lista de los Reyes Magos:
1.- Hay que concienciar al niño de que los Reyes Magos no podrán traerle todos los juguetes que desea, adaptando el mensaje a la edad.
2.- Escribe con el niño la carta a los Reyes Magos, ayudándole a elegir uno o dos regalos que él considere importantes.
2.- El número de juguetes que reciben los niños debe ser razonable. Así haremos que nuestros hijos valoren lo recibido.
3.- La publicidad no es la mejor consejera. Los niños se ven muy influidos por los juguetes que aparecen anunciados permanentemente en TV. Éstos no tienen porqué ser los mejores, ni tan siquiera gustarles más.
4.- Evita juegos que promuevan la violencia y busca juegos que fomenten la imaginación y la creatividad. Regala cuentos y libros
¿Qué tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir los regalos?
1.- Trata de encontrar equilibrio entre aprendizaje y la diversión, eligiendo juguetes que motiven su interés, curiosidad y estimulen, pero que también diviertan.
2.- Prestar atención a las recomendaciones de edad, tipología de juguete y personalidad del niño.
3.- Evita regalar juguetes que inciten a la violencia, el racismo o el clasismo.
4.- Que en su elaboración se haya respetado lo máximo posible el medio ambiente y que sea seguro.
5.- La madurez  y la habilidad mental, así como la fuerza física del niño.
6.- Los gustos del  niño.
7.- Opta por aquellos juegos educativos o que estimulen sus capacidades y habilidades creativas. Tres de cada cuatro consumidores afirman que comprará especialmente juguetes educativos para sus hijos. La segunda opción más demandada son las manualidades (37%), videojuegos (25%), juguetes para hacer deporte (22%) y muñecas y peluches (20%).


Diferentes variables serán las que den sentido a estas fiestas navideñas, pero será muy importante que demos ejemplo a nuestros hijos, y que con ellos adquiramos un hábito de consumo responsable.

Referencias: "La Generación Interactiva en España. Niños y adolescentes ante las Pantallas" por Xavier Bringué y Charo Sádaba. Ed. Ariel - Fundación Telefónica. Redacción aprendemás.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

QUEREMOS SER UNOS PADRES CONSCIENTES II


LA COMUNICACIÓN

La comunicación es la piedra angular que sustenta la construcción de unas relaciones sólidas con nuestros hijos. Pero esa clase de comunicación implica la conciencia de las propias emociones, la capacidad para compartirlas respetuosamente con los demás y la comprensión empática de  las emociones de nuestros hijos.

La capacidad de los padres para comunicar sus emociones contribuye a que los niños desarrollen vitalidad y empatía, cualidades que son muy importantes para relacionarse socialmente de forma adecuada el resto de la vida. El cuidado de las  relaciones implica compartir y ampliar las emociones positivas y tranquilizadoras y reducir las emociones negativas.


Imagine que su hijo está jugando en el patio y entra en la casa muy excitado porque ha recogido unos escarabajos de colores en un pequeño bote de cristal.
-          Mira, mamá, mira lo que he encontrado, ¿no son bonitos?
-          Saca esos bichos repugnantes de aquí ahora mismo -le reprende la madre severamente porque todo lo que ve es la posibilidad de que los insectos acaben escapándose por la casa.
-          Pero, mamá, si ni siquiera los has visto. Mira el color verde brillante de sus alas -dice su hijo en tono de protesta. Pero la mirada de la madre permanece fija en el tarro y, tomando a su hijo por el brazo, lo lleva hacia la puerta, mientras le dice:
-          Los insectos viven afuera y deben quedarse allí.

En esta situación, la experiencia emocional del niño acaba siendo completamente anulada. Su alegría y su placer no son compartidos y, probablemente, acabe completamente confundido sobre el significado y el valor de su experiencia. Se siente "bueno" y excitado por su descubrimiento y entra en la casa para compartir esos sentimientos. Pero, en su lugar, recibe la respuesta de que ha sido "malo".
Una conexión emocional significativa por parte de la madre habría valorado adecuadamente la experiencia del pequeño y habría participado de la emoción de su descubrimiento. Eso no quiere decir que tengamos que convivir con insectos merodeando por la casa sino, sencillamente, que es importante que sintonicemos o resonemos con la experiencia emocional de nuestros hijos en lugar de limitarnos a reprimir su conducta externa.
Sintonizar con las emociones de nuestros hijos puede requerir que descendamos a su nivel, manteniendo una postura abierta y receptiva, mirando lo que nos traen para mostrarnos y expresando curiosidad y entusiasmo en nuestro tono de voz:
-           "iDéjame verlos! ¡Caramba, qué colores tan bonitos! Gracias por enseñármelos. ¿Dónde los has encontrado? Aunque me parece que serían más felices viviendo afuera".

Esa actitud no sólo refuerza la relación materno-filial sino que el niño también siente su yo fortalecido porque percibe que sus ideas y sus emociones son valoradas por la madre.

Cuando los padres resuenan con las emociones sus hijos, la experiencia que éstos tienen de sí mismos es que son "buenos". Las conexiones emocionales aportan un sentido de valor al niño y determinan la comprensión que tiene tanto de sus padres como de sí mismo.

FUENTE: Libro"SER PADRES CONSCIENTES". Autores: Daniel J. Siegel, Mary Hartzell

martes, 27 de noviembre de 2012

¿CÓMO INCULCAR LA RESPONSABILIDAD DESDE PEQUEÑOS II?


En los primeros años de la vida del niño la responsabilidad tiene que ir asociada al juego y, paulatinamente, se irá incorporando a otras actividades menos placenteras, hasta dar paso a la obligación. Este aprendizaje se produce por imitación y requiere exigencias, expectativas claras y tiempo de dedicación.
Todos los niños y niñas necesitan un equilibrio entre juego y trabajo; el cuidado de uno mismo y las tareas del hogar pueden servir para que se ejercite en unas responsabilidades concretas.
Debéis estar convencidos de que vais a conseguir educar a vuestros hijos/as en los aspectos que os proponéis y de que confiáis en sus posibilidades.


¿Qué hacer antes de encomendar a los hijos una tarea?
  • Tener muy claras las responsabilidades de cada miembro de la familia e incluso escribirlas en un mural.
  • Cada uno debe saber qué tiene que hacer, cómo y cuándo debe hacerlo para que se responsabilice.
  • Las personas adultas han de estar de acuerdo en qué responsabilidades se les van a exigir. La incoherencia, es decir, la discrepancia entre lo que exigen o permiten unos u otros miembros de la familia, favorece el incumplimiento de las tareas así como su justificación para no hacerlas.
  • No exigir a los hijos lo que no nos exigimos a nosotros mismos.
  • Antes de exigir o proponer una tarea comprobar si cuenta con un espacio adecuado, tiempo disponible y si sabe hacerlo mínimamente.
  • La paciencia y tolerancia son imprescindibles no siempre podrán realizar una tarea perfecta, pueden equivocarse y eso les ayudará en su proceso de aprendizaje.
¿Qué hacer en el momento de encomendar una tarea?
  • Mostrarle confianza, hacerle sentirse capaz de realizarla bien y darle seguridad: "Hoy te vas a vestir solo y sé que lo vas a hacer bien."
  • Explicar con claridad y con pocas palabras qué deseamos que haga y comprobar que lo ha entendido bien.
  • Evitar mensajes como: "Lo voy a hacer yo porque lo haces todo mal." Porque eliminamos la motivación que pudiera tener, anulamos sus esfuerzos por mejorar y se resiente su autoestima.
¿Qué hacer una vez empezada la tarea?
  • Nunca hagas tú lo que tu hijo/a es capaz de hacer por sí solo/a. Te equivocas si piensas que le ayudas facilitándole la tarea para evitarle un mal rato.
  • Observa las posibilidades y grado de evolución de tu hijo/a y vete adecuando el grado de exigencia y el tipo de responsabilidad a su crecimiento.
  • Conviene permanecer atentos al desarrollo de la tarea y proporcionarle pequeñas ayudas en el momento preciso.
  • Las tareas largas y complejas es preciso dividirlas en pequeños pasos y permitirle hacer una parte, la que pueda realizar por sí solo/a. Por ejemplo, para enseñarle a vestirse se le enseña primero a quitarse la ropa; más tarde puede subirse los pantalones, ponerse los calcetines, etc. y finalmente llegará a vestirse solo.
  • En ocasiones conviene proponer que elija entre dos opciones: juegos (parchís o naipes), ropa (falda o pantalón), ocio (fútbol o paseo) para que aprenda a tomar decisiones. Cuando se elige, hay un compromiso y un riesgo: el compromiso de experimentar lo que elige y el riesgo de equivocarse. De este modo, el niño/a aprende a tolerar la frustración y a asumir las consecuencias de lo que realiza.
  • No permitas que abandone la tarea elegida porque así favoreces su inconstancia y puede adoptar conductas caprichosas e impulsivas.
  • Cuando le mandes una tarea o des una orden, comprueba que ha entendido lo que se espera de él y no repitas la orden. Si siempre la repites, se acostumbra y no presta atención. Es conveniente fijar de antemano que las órdenes no se van a repetir y que, si no está atento, deberá asumir las consecuencias.
¿Qué hacer una vez acabada la tarea?
  • Controla en qué grado y modo ha cumplido la tarea.
  • En caso de incumplimiento por olvido, deberá asumir las consecuencias.
  • Valora lo que ha hecho, exprésaselo con muestras de afecto y muestra tu satisfacción por su colaboración en el buen funcionamiento de la familia.
  • Si la tarea no se ha finalizado o no está bien hecha, ante todo y en primer lugar, valora su actitud, destaca los aspectos positivos e indícale en qué puede mejorar.
  • Dale muestras de confianza, permítele que pueda rectificar y anímale a que lo intente de nuevo.
¿Por qué se niega a realizar una tarea y qué hacer al respecto?
  • Por no haber sufrido habitualmente las consecuencias negativas de una conducta irresponsable (por ejemplo, pasar hambre cuando no ha llevado el bocadillo, llegar tarde al colegio por perder el autobús, etc). Para aprender de los errores u olvidos, es conveniente que no se impida que el hijo/a padezca las consecuencias naturales de sus decisiones.
  • Porque las amenazas o castigos habitualmente no se llevan a cabo. Antes de expresar una amenaza o castigo conviene pensar si se puede llevar a cabo y si es adecuada o proporcionada.
  • Porque el niño/a se manifiesta incompetente diciendo: "no sé" o "no puedo". Los padres considerarán si es real esa incapacidad y le animarán a que realice la tarea, ayudándole si es necesario.
  • Porque da excusas para no hacer algo. Conviene desmontar la excusa dando razones con actitud serena.
  • Porque se está rebelando diciendo "no quiero". Puede tratarse de un proceso de desarrollo personal en el que el oposicionismo es un medio para forjar la personalidad. Si se dan ocasiones y oportunidades para dialogar, es probable que no se llegue a esos extremos. En cualquier caso, conviene actuar con serenidad para no crear tensión en el momento, y coherencia para mostrarle claramente las consecuencias de su acción y no ahorrárselas. En esto deben mantenerse firmes padre y madre.
FUENTE: Desarrollo de conductas responsables de 3 a 12 años. Gobierno de Navarra.