Bienvenidos al blog Conectando semillas,

Este blog es una iniciativa del Equipo Esperi, formado por un grupo de profesionales (psiquiatras, psicólogos, educadores y trabajadores sociales) dedicados al cuidado de todos aquellos niños y jóvenes que presentan algún tipo de problema relacionado con la salud mental.

Nace con la ilusión de crear un espacio virtual en el que tanto los jóvenes y sus familias como los profesionales podamos compartir nuestros puntos de vista.

Por nuestra parte queremos poner a vuestra disposición material seleccionado que consideremos útil a la hora de prevenir, evaluar, abordar y/o afrontar los diferentes problemas de salud mental en la infancia y juventud.

Pero vosotros sois los auténticos protagonistas. Por eso os animamos a que compartáis aquí vuestras inquietudes, opiniones, experiencias, consejos, esperanzas, vuestros logros, vuestras metas,… para que desde aquí llegue a todos los jóvenes y familias que están pasando por circunstancias parecidas y que necesitan saber que no están solos y para que la sociedad en su conjunto se haga eco.

jueves, 21 de marzo de 2013

EL INSOMNIO INFANTIL


El insomnio infantil  es el trastorno del sueño más frecuente. A partir de los 6 meses, se considera que un niño sufre insomnio si al menos dos veces por semana necesita más de 45 minutos para quedarse dormido, o si se despierta totalmente al menos una vez por semana, durante la noche, sin poder dormirse de nuevo.

El insomnio infantil se caracteriza por una dificultad para el inicio o el mantenimiento del sueño, frecuentes despertares nocturnos con incapacidad para volver a dormirse sin la ayuda de los padres. Si el despertar o despertares tienen lugar cuando se ha dormido al menos durante 6’5 horas seguidas, no se considera patológico.

Analicemos los tipos de insomnio infantil:
Insomnio debido a hábitos incorrectos: es el más frecuente en niños pequeños. En este tipo de casos es muy habitual que el origen del problema se daba a la adquisición de hábitos, consentidos y reforzados por los propios padres. La sobreprotección parental o la incoherencia normativa juegan un papel importante en el inicio de la resistencia a acostarse. Suele aparecer en lactantes de seis meses hasta niños de cinco años, produciendo una considerable distorsión de su propio sueño y el de sus padres.
Las consecuencias a corto-medio plazo son la irritabilidad, la dependencia de la madre-padre y, a largo plazo, trastornos del desarrollo.
El tratamiento más efectivo es la denominada reeducación de los hábitos de sueño mediante técnicas conductuales.

Insomnio por causa psicológica: en este caso, el tratamiento debe dirigirse más a solucionar el problema que causa la ansiedad. Cuando el insomnio aparece en un determinado momento del desarrollo del niño, sin historia previa de episodios, puede tratarse de insomnio transitorio producido por una pluralidad de factores, entre otros el grado de activación, los estilos cognitivos obsesivos, problemas puntuales en el terreno emocional, social o escolar. También hay que valorar los factores mantenedores del problema como los malos hábitos de sueño.

Insomnio psicofisiológico: se trata de un tipo de insomnio aprendido que se desarrolla como consecuencia de una tensión condicionada y somatizada. Se produce con mayor proporción en la adolescencia y juventud.

Insomnio idiopático: está relacionado con una alteración leve de los mecanismos neurológicos básicos del sueño-vigilia.

Orientaciones en el tratamiento del insomnio. Nos centraremos en el insomnio por causa psicológica y el debido a hábitos adquiridos. En el primer caso, cuando las causas  se encuentran en factores externos (acontecimientos recientes que se viven con estrés, cambio de colegio, etc.) es importante hacer una evaluación completa de los mismos y saber cómo están afectando al funcionamiento cotidiano del niño. El tratamiento, se ajustará con el fin de minimizar los factores desencadenantes, al tiempo que debemos proveer al niño de mecanismos útiles para poder afrontarlos con la mayor eficacia.  En el segundo tipo de insomnio (por hábitos adquiridos), deberemos establecer una rutina de sueño (horario), reduciremos el acceso a la televisión o videojuegos antes de irse a la cama, realización de actividades relajantes antes de irse a dormir,…

Fuentes: Trastornos del sueño infantil (Psocodiagnosis.es- Psicología infantil y juvenil), Tendencias21. Guiainfantil.com

jueves, 14 de marzo de 2013

DORMIR ES TAN IMPORTANTE COMO COMER PARA MANTENER UN ESTADO DE SALUD ÓPTIMO. 20 DE MARZO, DÍA MUNDIAL DEL SUEÑO


La idea de establecer un Día Mundial del Sueño, surgió de la Asociación Mundial de Medicina del Sueño en el 2008, con el objetivo de difundir a la población recomendaciones sobre los problemas del sueño, que afectan aproximadamente al 45% de la población y al 25% de los niños.

Hace tiempo que se relaciona una carencia de descanso durante la noche en los niños con efectos negativos en la memoria o en la capacidad intelectual. Además a estos efectos, la falta de sueño provoca también un desequilibrio hormonal que desemboca en sobrepeso, accidentes recurrentes, problemas de humor, impulsividad, agresividad, irritabilidad y frustración. También se ha descubierto cambios en los niveles de actividad en niños, ya sea en un sentido de hiperactividad o de baja actividad. Adicionalmente, los problemas a la hora de dormir ocasionan dificultades escolares relacionadas con escasa memoria, atención, capacidad de aprendizaje y de razonamiento

3 de cada 10 niños españoles sufren insomnio infantil debido a los malos hábitos que han adquirido. Los expertos alertan sobre la importancia de tratar este problema en la infancia ya que, en caso contrario, es probable que estas complicaciones persistan de adultos.  Uno de los principales problemas que detectan los expertos hace referencia a que en España un alto número de niños ve la televisión hasta medianoche en días laborables.

Es esencial que los niños cumplan con una serie de hábitos saludables. La labor de los padres resulta fundamental y deben trasmitir pronto una regularidad en horarios.  Las horas de sueño necesarias siempre varían en función de la edad, así entre los 2-3 años las horas se ajustan hasta las 11 horas de sueño más una siesta a mediodía, los de 8 años deben dormir al menos 10 horas, y los de 13 ó 14 años unas nueve.
Algunas sugerencias para ayudar al niño a dormir:
- Establecer una rutina de sueño que incluya un período de tranquilidad antes de la hora de dormir.
- Evitar o reducir al mínimo el acceso a la televisión o a los videojuegos antes de dormir
- Establecer un horario para dormir todos los días, que ayudará al niño a mantener una rutina.
- Dormir con un juguete o peluche de apego.
- Controla que la temperatura de la habitación sea agradable y que la ropa sea cómoda.
- Deja una luz encendida si el niño lo pide.
- Evita dormir con el niño. Le hará más difícil acostumbrarse a dormir solo.
- No acudir cada vez que el niño llama o se queja. Debes estar atento siempre y acudir solo cuando existe algún signo de problemas reales como pesadillas, sonambulismo,…
- Evitar asociar la cama con situaciones de castigo.
- Evitar el consumo de bebidas con cafeína después del mediodía.
- Realizar actividades relajantes y no realizar actividad intensa antes de acostarse.
- Resolver problemas o hacer planes antes de irse a la cama y no en el momento de acostarse.
- Los padres necesitan estar seguros y convencidos de lo que están estableciendo. El niño necesita sentirse seguro. Las rutinas o rituales para ir a la cama, como regular la hora de acostarse, son fundamentales para establecer una pauta de sueño.

A continuación hacemos una descripción breve de los trastornos del sueño que más afectan a la infancia. La próxima semana nos centraremos en el INSOMNIO INFANTIL al ser una de las demandas más frecuentes en las consultas pediátricas y de psicología infantil.
Narcolepsia: se caracteriza por somnolencia y episodios incoercibles de sueño de aparición súbita.
Síndrome de movimientos periódicos de las piernas: episodios periódicos de movimientos estereotipados de las extremidades, generalmente las piernas, que ocurren durante el sueño.
Trastorno del establecimiento de límites: alteración del sueño del niño caracterizada por el rechazo a irse a la cama en el momento adecuado, con fallo por parte del cuidador en el modo de inducir al niño a hacerlo.
Trastorno de las asociaciones al inicio del sueño: se produce cuando el sueño se altera por la ausencia de un objeto o circunstancias que el niño asocia con el inicio del sueño. El problema se acentúa cuando se asocia el inicio del sueño con la actuación o presencia del adulto
Retraso de fase de inicio del sueño: trastorno del ritmo circadiano del sueño con incapacidad de conciliarlo a horas convencionales, lográndolo más tarde, con dificultad para despertarse a las horas convencionales.
Sonambulismo: conducta compleja que incluye generalmente caminar, que se inicia durante el sueño lento, por lo que es más frecuente en el primer tercio de la noche. Es más prevalente entre los 4-8 años y el curso suele ser benigno
Terrores nocturnos: despertar brusco que se produce desde fases 3 ó 4 de sueño lento acompañado de grito y síntomas vegetativos y conductuales de miedo intenso. Suelen ocurrir en el primer tercio del sueño nocturno y la persona no recuerda el episodio.
Movimientos rítmicos del sueño: conjunto de conductas estereotipadas con movimientos repetitivos de tronco, cuello, cabeza que ocurren inmediatamente antes de iniciar el sueño y se mantienen durante el sueño ligero. Es frecuente en lactantes y niños hasta el 2º-3er año de vida, pero puede persistir hasta la edad adulta en algunos casos.
Somniloquia: emisión de palabras o sonidos durante el sueño sin conciencia subjetiva del evento.
Pesadillas: Sueños que producen sensación de miedo al sujeto que los padece y que generalmente lo despiertan desde sueño REM, por lo que son más frecuentes en la 2ª mitad del sueño nocturno.
DORMIR ES TAN IMPORTANTE COMO COMER PARA MANTENER UN ESTADO DE SALUD ÓPTIMO. POR ESO, CUANTO ANTES SE SOLUCIONE LA DIFICULTAD, MEJOR.
Fuentes: Trastornos del sueño infantil (Psocodiagnosis.es- Psicología infantil y juvenil), Tendencias21. Guiainfantil.com


jueves, 7 de marzo de 2013

¿Por qué son beneficiosas las técnicas de relajación en los niños?



Las técnicas de relajación han estado presentes desde los inicios de la cultura humana. Cuando una mamá canta a su pequeño una canción de cuna, cuando el papá lo baña o le acaricia el pelo,… está generando consciente o inconscientemente tranquilidad y seguridad en su pequeño, lo está relajando.

La relajación es un estado de reposo o tranquilidad y se ha utilizado para tratar actividades rutinarias que en el niño provocan un elevado estado de activación o ansiedad generalizada. Para el niño supone una ayuda importante en el tratamiento de fobias, miedos, problemas de sueño, hiperactividad, déficit de atención e impulsividad. Es muy importante que los niños puedan aprender estrategias aplicadas a las que puedan recurrir cuando les haga falta.

La relajación aplicada a los niños, presenta numerables beneficios, entre ellos destaca una mejora en el autocontrol, suavizando los episodios disruptivos o impulsivos, un aumento de la seguridad en sí mismos con una mayor capacidad de afrontar miedos y temores, así como una disminución de la ansiedad anticipatoria delante de sucesos estresantes.

Un medio de relajación que puede ser muy útil  y beneficioso para  niños y adolescentes es el que nos proporciona el Yoga. En el plano físico, favorece el desarrollo del cuerpo, a la vez que afianza la coordinación, la resistencia y la flexibilidad. Mediante las técnicas del Yoga, los niños aprenden a relajarse, a estar tranquilos aumentando su periodo de atención y concentración (muy importante para el desarrollo de su vida escolar). Destacamos otros beneficios que tiene el Yoga en los niños, como:
 Reducción del estrés y la ansiedad. Las técnicas del yoga actúan sobre el sistema nervioso, relajándolo y dándole descanso. De esta manera se previene el incremento constante de los niveles de ansiedad y estrés.
- Toma conciencia del propio cuerpo, de sus funciones y necesidades.
- Aprenden a relajarse mental y corporalmente, aprendizajes que servirán para afrontar las dificultades cotidianas de una forma serena.
- Mejora la circulación de la sangre.
- Mejora la flexibilidad y movilidad del cuerpo, eliminando progresivamente contracturas musculares y dolores crónicos.
- Aprender a respirar de forma correcta y natural
- Aprender a encarar las situaciones cotidianas de manera positiva y serena
- Armoniza el cuerpo en su conjunto, restableciendo el equilibrio en sus funciones más vitales.

 Ahora, lo único que  falta es practicar  un poco estas técnicas  en casa con vuestros hijos para empezar a notar sus beneficios.

Fuentes: Psicodiagnosis.es. Técnicas de relajación: psicodiagnosis: psicología infantil y juvenil.

jueves, 28 de febrero de 2013

INFLUENCIA DE LA CRISIS ECONÓMICA EN LA SALUD MENTAL DE LOS MENORES ESPAÑOLES


El desempleo de los padres es una de las situaciones más asociadas a la pobreza y con una marca  directa en la familia. Los niños no son ajenos. Sufren la crisis en los hogares cuando sus padres se quedan sin trabajo y sin ingresos, cuando ellos y sus familias son desahuciados, cuando debido a la reducción de los ingresos familiares se empobrece la calidad de su alimentación, dejan de hacer actividades que llevaban años realizando (extraescolares), se reduce el gasto educativo, en deporte, ocio,… y especialmente tenemos que destacar la tensión que aparece en la familia ante la nueva situación, afectando a las relaciones de todos sus miembros.
Esta semana los profesionales del Equipo Esperi de la Fundación Internacional O’Belén, queremos hacernos eco sobre el segundo informe de “La infancia en España 2012-2013” de UNICEF, donde se analiza la relación que está teniendo la actual crisis económica  en la salud de la infancia. Queremos aportar algunos consejos para esas familias que están pasando por una situación difícil.

¿Cómo viven los niños las consecuencias de la crisis?
Los niños están siendo conscientes de lo que pasa en las familias, y aunque la forma en que se filtra es distinta en cada hogar, sí se aprecian elementos comunes:
- Los niños perciben y en ocasiones sufren el incremento del estrés de los padres. Los niños lo escuchan todo, los diálogos de lo que pasa en casa, el padre o la madre cuando pierde el trabajo, que no se llega económicamente a fin de mes. Aunque son cosas que se intentan esconder, un niño de 7 u 8 años capta perfectamente lo que sucede.
- Muchos niños se sienten culpables de la situación creada, que les genera miedo e inseguridad. Explíquele que esta situación no es su culpa de ningún miembro de la familia.
A veces en casa, los roles de los adultos cambian respecto a los hijos, por ejemplo cuando uno de los padres pierde el empleo y asume las responsabilidades domésticas y el cuidado de hijos.
- Se incrementa el nivel de tensión en las relaciones intrafamiliares, afectando a los más pequeños.
 Los periodos de crisis están asociados  al incremento de enfermedades mentales, y también al consumo de drogas y alcohol de los progenitores.
- Se modifican las expectativas de los propios hijos y de los padres sobre su futuro.

Actualmente en España, uno de cada cuatro menores vive bajo el umbral de la pobreza, según el informe “El impacto de la crisis en los niños de Unicef”. Los niños y niñas ya son en España el grupo de edad más pobre de la población. La actual situación económica tiene consecuencias directas en la calidad de vida de los niños y también sobre su salud física y psicológica actual y futura.
Así desde el Servicio de Psiquiatría del Niño y Adolescente del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, se alerta que la actual crisis  puede dejar “secuelas” en la salud mental de los niños y afectará  a su comportamiento de adulto.
 El problema en muchos casos es que no se les hace partícipe de la situación, sino que son sujetos pasivos de las malas noticias. Esto hace que se puedan sentir excluidos e incluso culpables de lo que está sucediendo, de que sus padres estén tristes o angustiados por no llegar a fin de mes. Es recomendable que siempre que se pueda y en la medida de la capacidad del niño, se cuente con ellos y se le comuniquen las cosas, porque el hecho de formar parte de la unidad familiar es para ellos muy importante. No hacerlo podría ocasionar dificultad para relacionarse, baja autoestima, una menor empatía o desconfianza.
Evite sobrecargar a los niños mayores con demasiados detalles o preocupaciones que podrían asustarlos. Dele explicaciones breves  y sea claro  con respecto a los cambios que sufrió el presupuesto familiar.
Aprenda a decir que no. A veces los padres dicen que sí a los hijos antes de pensar cómo harán para afrontar un nuevo gasto.
Hable acerca de los cambios que van a ocurrir en el hogar de manera sencilla.
Mantenga la comunicación, el amor y el humor, aunque sean momentos duros.


Referencias: Informe “Impacto de la crisis en los niños” de UNICEF. lainformacion.com. Cómo hablar con tus hijos acerca de la pérdida de empleo (Dra. Helan Duch)

viernes, 15 de febrero de 2013

SE ACERCA EL 18 DE FEBRERO. DÍA INTERNACIONAL DEL SÍNDROME DE ASPERGER



Hola amigos. Con motivo del día Internacional del Síndrome de Asperger, que se celebrará el próximo lunes 18 de febrero, queríamos acercarnos a esta realidad, que actualmente según los datos de la Federación Asperger de España tiene una incidencia en nuestro país  de 3 a 7 niños por cada 1000 (de entre 7 a 16 años), una incidencia mayor que la del autismo clásico.
  El 18 de febrero de 1906 nació cerca de Viena Hans Asperger, que fue quien en 1944 describió el síndrome que lleva su nombre. Pero hubo que esperar hasta 1981 para que se empezase a utilizar tal denominación, cuando Lorna Wing publicó su Asperger’s Syndrome: A Clinical Account.
Es un trastorno que impide a algunas personas relacionarse y comunicarse con normalidad. Se produce una dificultad de comportamiento social, que empieza a manifestarse en edades tempranas, los que lo padecen suelen ser personas inteligentes pero sin embargo, tienen una conducta social y emocional inapropiada. Se aprecian alteraciones en la expresión emocional y motora, con limitaciones en el uso de gestos y falta de correspondencia. Pueden tener fijación sobre un tema u objeto del que pueden llegar a ser auténticos expertos (inflexibilidad mental y comportamental)
¿Cómo se puede detectar?
Si el niño tiene problemas para relacionarse, no es capaz de seguir las normas habituales, tienen habilidades o hobbies especiales, y prácticamente es a eso a lo que juegan. Tienen dificultades para expresarse, para manifestar sus emociones y entender las de los demás, el tipo de lenguaje que tienen es más monótono,  les cuesta más trabajo entender las bromas, las ironías, no entienden el doble sentido. Les es imposible entender el mensaje gestual, les cuesta entender las frases literalmente. También tienen mucha dificultad para establecer relaciones sociales fuera del círculo más cercano.
Al síndrome de Asperger a veces se le llama síndrome del “planeta equivocado” porque la gente con el síndrome sienten que son bastante normales pero viven en un mundo lleno de extraterrestres (personas normales). Para una persona con síndrome de Asperger, tener el síndrome es lo normal, porque lo ha tenido toda su vida.
El tratamiento del síndrome Asperger está orientado al manejo de la sintomatología estresante, así como a la enseñanza de las habilidades sociales y  comunicativas. El tratamiento debe incluir:
-          Entrenamiento en habilidades sociales.
-          Terapia cognitivo-conductual para mejorar el manejo del estrés, relacionado con la ansiedad y las emociones incontroladas, asó como la aparición de rutinas repetitivas o intereses obsesivos.
-          Terapia ocupacional para el tratamiento de los déficits en la integración sensorial y en la coordinación motriz.
-          Intervenciones relacionadas con la comunicación social (logopedia)
-          Entrenamiento y apoyo familiar, especialmente para aquella técnicas conductuales que se deberán desarrollar en el entorno doméstico.



miércoles, 13 de febrero de 2013

LA AUTOESTIMA ES CLAVE EN EL DESARROLLO DE NIÑOS Y ADOLESCENTES


La AUTOESTIMA es la idea que tenemos sobre nuestra propia valía como persona. Sentirse cómodo con uno mismo, aceptarse tal y como uno es y quererse sin condiciones es esencial para la supervivencia psicológica y para la salud mental del individuo.
La autoestima se va desarrollando a lo largo de la vida a través de experiencias por las que pasamos y por lo tanto es posible favorecer las condiciones para que pueda formarse de manera adecuada en nuestros niños y jóvenes.  La baja autoestima está relacionada con una forma inadecuada de pensar sobre nosotros mismos.
La autoestima que tengamos influirá en la forma de comportarnos. Por ejemplo, si nos vemos a nosotros mismos como poco sociables no nos esforzaremos en intentar relacionarnos con los demás, de modo que reforzaremos esa creencia negativa al no darnos la oportunidad de hacer nuevos amigos.
Dado que pensamientos, sentimientos y comportamientos se encuentran interrelacionados, la autoestima de una persona influye en cómo se siente, cómo piensa, aprende y crea, cómo se valora, cómo se relaciona con los demás y cómo se comporta.
La autoestima de los adolescentes. La adolescencia es uno de los periodos más críticos para el desarrollo de la autoestima, es la etapa en la que la persona necesita hacerse con una firme identidad. Durante la adolescencia se manifiestan ciertos cambios a nivel socio- afectivo, físico y cognoscitivo, se desarrolla la capacidad de reflexionar y pensar sobre uno mismo y de aceptar una nueva imagen corporal. El adolescente se hace una serie de preguntas sobre sí  mismo, por ejemplo “¿soy atractivo?”, “¿soy aceptado por mis compañeros?” Cuanto mayor sea la aceptación que se siente, tanto en la familia como en los compañeros /as, mayores serán las posibilidades de éxito.
¿Cómo afecta la autoestima a los niños y adolescentes? El nivel de autoestima influye en el desarrollo y desempeño de actitudes:
Condiciona el aprendizaje. Un joven con poca autoestima, está poco interesado y motivado en aprender, encuentra poca satisfacción en el esfuerzo, porque no confía en sus posibilidades de éxito.
Ayuda en la superación de dificultades: el adolescente con autoestima positiva es capaz de enfrentarse a problemas y fracasos.
Fundamenta la responsabilidad, la autonomía  y las relaciones sociales
 Favorece la creatividad: se arriesga con respuestas creativas y originales.
Afianza la personalidad:  se siente seguro de sus posibilidades como ser independiente (seguro, confiado y autoaceptado) y  como ser social (confía, valora y acepta a los demás).

Durante la adolescencia, tanto el grupo familiar, el de la escuela, los amigos, los medios de comunicación, contribuyen a moldear la autoestima.  Es una etapa en donde la autoestima tiende a  debilitarse. Por eso, una buena dosis de autoestima será  uno de los recursos más valiosos. Un adolescente con autoestima positiva:
-          Actúa independientemente.
-          Asume responsabilidades: actúa con seguridad de sí mismo.
-          Afronta nuevos retos con entusiasmo y se siente orgulloso de sus logros
-          Demuestras amplitud de emociones y sentimientos
-          Es tolerante frente a la frustración
-          Se siente capaz de influir en otras personas.

¿Cómo pueden ayudar los padres a desarrollar una autoestima positiva en sus hijos?
 1.- Los niños necesitan un hogar feliz y seguro, donde disfruten de cierta libertad y donde existan normas y límites que rigen la convivencia.
2.-Los niños necesitan sentir que son capaces de hacer cosas autónomamente y resolver sus pequeños problemas.
3.- La familia debe manifestar satisfacción por los logros y avances del niño.
4.- La familia debe dispensar elogios merecidos ante las tareas de los niños.
5.- La familia debe ayudar y enseñar al niño con orientaciones concretas ante sus dificultades, sin menospreciar los intentos frustrados del mismo.
6.- Es necesario evitar las comparaciones.
7.- La familia debe admitir los propios errores, porque para su seguridad, los niños necesitan aprender que a veces se fracasa y se cometen errores.
8.- Es necesario proponer a los niños tareas de dificultad ajustada que puedan realizar con éxito.
9.-En familia se deben fomentar el sentimiento de “estar satisfecho con uno mismo”, generando en el niño los pensamientos: “PUEDO HACER COSAS”. “SOY IMPORTANTE”. “PUEDO APRENDER”. “PUEDO EQUIVOCARME”. 

jueves, 7 de febrero de 2013

ADICCIÓN DE LOS ADOLESCENTES ESPAÑOLES A INTERNET


Según un informe  emitido recientemente sobre Conductas Adictivas a Internet (CAI) por los adolescentes europeos ((Funded by the European unión Safer internet plus), nuestros adolescentes tienen un serio problema con el uso de Internet  y un 21% está en riesgo de desarrollar una adicción a Internet debido al tiempo que dedica a navegar por la red, frente al 12% de la media europea.  Este porcentaje nos sitúa en cabeza y el 1’5% de los adolescentes españoles ya sufren es tipo de adicciones.
Pero ¿en qué consiste esta adicción a Internet? Consiste en un patrón de comportamiento caracterizado por la pérdida de control sobre el uso de internet, lo que desencadena en el joven aislamiento, descuido en las relaciones sociales, en las actividades académicas, del ocio, de la salud e higiene personal.
Así el 27% de los adolescentes españoles afirma utilizar internet hasta el punto de descuidar otras actividades. Se destaca especialmente en el uso que hacen de las redes sociales.
Los juegos de azar con apuestas online, el uso de las redes sociales y los juegos de ordenador están estrechamente relacionados con este tipo de conductas disfuncionales, mientras que ver vídeos o películas no guarda relación con este tipo de adicciones. Además, hacer los deberes o la búsqueda de información está negativamente asociado a este síndrome.
¿Por qué los adolescentes se sienten atraídos por Internet?
Por un lado el adolescente en su desarrollo siente la necesidad de tener nuevos conocimientos, vivencias y curiosidades. Obtienen una rápida respuesta de una amplia gama de preguntas.
Se consigue información rápida y actual.
Les permite mantener contactos y crear nuevos
Es un espacio de diversión
Permite sentirse estimulado (fortalecidos), que se obtiene mediante situaciones positivas online (ser aceptado, valorado,…)
El fortalecimiento puede llenar un vacío, cuando se trata de adolescentes con falta de habilidades sociales. Este tipo de  adolescentes serán más vulnerables a desarrollar una Conducta Disfuncional en Internet (CDI).
En un estudio publicado por la revista Psychopathology, aprecian  una relación entre depresión y la adicción a Internet. Los usuarios compulsivos de Internet que tienden a tener más interacción social virtual que real, tienen una incidencia más alta de depresiones moderadas o graves.
Por último queremos hacer mención al trabajo que está realizando la organización Protegeles.com. Se trata de un centro de seguridad en Internet, donde diferentes profesionales reciben diariamente peticiones de ayuda en situaciones relacionadas con el mal uso de Internet, situaciones de acoso escolar, sexual, usurpación de la identidad y otras. También realizan una importante labor de prevención y formación para los jóvenes en el uso de Internet y las nuevas tecnologías.

Fuentes: protegeles.com, PSICOLOGÍA | Redes sociales. Investigación sobre conductas adictivas a internet entre los adolescentes europeos (Funded by the European unión Safer internet plus)